Refranes Mes de Setiembre


  • Setiembre o los ríos enllena o l'agua arralez
  • Setiembre, moyáu, enforma mostu pero aguáu
  • En setiembre o ensuguen -yos fontes o colen -yos pontes
  • Setiembre moyáu, suel´n teyáu
  • San Antolín benditu, collau derrabau, munchu cencerru y pocu ganau
  • Per San Antolín cada caballu ye rocín
  • Per San Antolín pasa la mosca al Pollín
  • Per San Antolín apurre la mosca al rocín
  • Cuando oyas el pozu de San Antolín, cueye los gües y échate a durmir
  • De Candás, el Cristu na más
  • La castaña que vien ceo, hai probala San Mateo 
  • Per San Mateo, l'apaléu 
  • Per San Miguel come jigos el que quier
  • Per Miguel, los figos son miel
  • San Miguel venideru, toma´l cadavau y dame´l dineru
  • Per San Miguel o ensuga les fontes o lleva les pontes
  • Per San Miguel, castañes nel fardel
  • Per San Miguel, esmélgase el miel
  • San Miguel pese como queira, ca romana a dá lo sou
  • San Miguelín das uves, muito tárdesme y pouco dúresme 
  • San Galu siñal te hai dar, pa´l ganau acorrexar
  • De San Miguel a San Miguel, dormir nel suelu y non maridar
  • Per San Miguel, munchu calor ye de gran valor
  • El día de San Miguel que m´enxugue esti papel
  • Setiembre fruteru, allegre festero
  • Per San Lucas, castañes poques o munches; per San Simón, castañes a sotripón
  • Les mazanas per setiembre y les castañes per noviembre
  • El bon filar, de San Miguel a Navidá; de marzu ayuso, non rabea bien el fusu
    Tol refraneru popular del Principáu d'Asturies nesti enllaz:

Castellano:
  • Septiembre o los ríos llena o el agua escasea
  • Septiembre, mojado, mucho mosto pero aguado
  • En septiembre oseca las fuentes olleva los puentes
  • Septiembre mojado, suele´n tejado
  • San Antolín bendito mucho cencerro y poco ganado
  • Por San Antolín cada caballo es rocín
  • Por San Antolín pasa la mosca al Pollino
  • Por San Antolín aporta la mosca al rocín
  • Cuando oigas el pozo de San Antolín, coge los bueyes y te echa a dormir
  • De Candás, el Cristo nada más
  • La castaña que viene temprano, por San Mateo has de probar
  • Por San Mateo, el apaleo 
  • Por San Miguel come jigos quien quiere
  • Por Miguel, los higos son miel
  • Por San Miguel o seca las fuentes o lleva los puentes
  • Por San Miguel, castañas en el fardel
  • Por San Miguel, esmélgase la miel
  • San Miguel pese como queira, ca romana a dá lo sou
  • San Miguelino das uves,cuanto mas tardes, menos me  dures 
  • Por San Lucas, castañas pocas o muchas; por San Simón, castañas a sotripón
  • De San Miguel a San Miguel, dormir en el suelo y no maridar
  • Por San Miguel, mucho calor es de gran valor
  • Septiembre frutero, alegre fiestero
  • Las mazanas por septiembre y las castañas por noviembre 
  • El buen hilar, de San Miguel a Navidad; de marzo ayuso, no rabea bien el huso


1/9/1995- Nicolasa la mayor tragedia minera en Hunosa. En memoria y homenaje a 14 mineros muertos

 

Una explosión de grisú de origen desconocido mata a 14 mineros en Mieres – 1/9/1995

Una explosión de grisú provocó la mayor tragedia en la historia de Hunosa. Catorce mineros que, hacia las tres de la madrugada, trabajaban a más de cuatrocientos metros de profundidad en el pozo «San Nicolás», o «Nicolasa», en Ablaña (Mieres), perdieron la vida. El Hospitalillo de Hunosa sirvió de capilla ardiente a la que fueron llegando los familiares de las víctimas en medio de escenas de dolor. El Gobierno del Principado ha decretado tres días de luto. Los sindicatos han convocado paro general en la minería. La comarca del Caudal se paralizará hoy en señal de duelo. El Príncipe de Asturias, Felipe de Borbón, asistirá mañana al funeral por las víctimas en la catedral de Oviedo. Los fallecidos son diez mineros de la empresa hullera y cuatro checos de una subcontrata Otros tres trabajadores, uno de ellos herido, lograron escápar del lugar del accidente Ablaña (Mieres).

El grisú convirtió ayer al relevo de la noche en el pozo «San Nicolás» en un equipo que los mineros no podrán olvidar nunca. Una explosión de gas, a más de cuatrocientos metros de profundidad, al encontrar una bolsa de grisú, mató a catorce trabajadores, diez de ellos de Hunosa y cuatro checos, de la empresa Satra, subcontratada por la compañía estatal minera. Un terrible balance para el más trágico accidente minero en la historia de Hunosa, sin precedente en el último medio siglo en las minas asturianas. A las tres de la mañana, en los subniveles de la capa 8 (pozo número 84 de la explotación) trabajaba un equipo de preparación, el formado por los diez mineros de Hunosa fallecidos y otros tres que lograron salvar sus vidas. A unas decenas de metros, en la quinta planta, el grupo de los cuatro checos avanzaba el frente de una galería con un minador, máquina de tecnología alemana. Unos minutos después de las tres de la madrugada, cuando algunos, como el superviviente Angel Zabala Pastor, empezaban a comer el bocadillo, el estallido de una fortísima concentración de grisú convirtió una parte de los subniveles y de la galería en un infierno de fuego y monóxido de carbono. . La enorme llamarada y el aire envenenado provocaron la muerte prácticamente en el acto de Eugenio Martín Curieses, Francisco Javier González Merino, José Ignacio del Campo Bernardo, Juan Manuel Alvarez Fernández, Eduardo Augusto Alves, Elías Otero Fernández, Manuel Angel Fernández Bueno, Anatolio Lorenzo Pedrosa, Luis Antonio Espeso Mencía, Viastimil Havlik, Miroslav Divoky, Micha! Klenot

Jesús Trapiella trató de salir hacia arriba, por la cuarta planta, y no lo consiguió. También Eduardo Augusto Alves intentó escapar del infiérno, pero le fallaron las fuerzas, según el relato de Víctor Alvarez, uno de los supervivientes. El grisú fue la causa, pero se sabe poco más de lo que ocurrió exactamente.

El director de explotación de Hunosa, Ramón Madera, reconoció que la empresa ignoraba, nueve horas después del suceso, qué pudo provocar la explosión y en qué lugar preciso. Se cree que se originó en un punto aún indeterminado de la quinta galería y el calor y polvillo penetraron en los subniveles. Angel Zabala se aplicó su autorrescatador (mascarilla’ con oxígeno) y eludió el monóxido de carbono. Lo consiguieron así mismo José Víctor Alvarez Villanueva, que pudo salir por su pie de la mina, y Francisco Fernández, que había dejado la zona unos minutos para buscar unos materiales.

En Memoria de Secundino Fernandez (SEFER)












                              ''Canto a Urbiés''

¡Es tanta tu belleza! tus colores tantos que no acierto a describir en mi torpeza tanta hermosura.
Son muchos tus encantos y me quedo embelesado al contemplarlos, pues aunque los ojos del cuerpo estén cerrados tengo para verte los del alma si estoy lejos.
''Urbiés lo que fuiste y lo que eres'' 
Volver a verte me llena de gozo, pero al recorrer tus caminos me entristece. Cuando estoy lejos, te recuerdo como eras al pisar tu suelo, la cruda realidad se hace presente.
¿Dónde están tus gentes? ¿Dónde tus ganados? 
Al mirar las vegas, no se comprende lo que eran fértiles vergeles hoy todo son prados o arciales. No se cosecha la ''escanda'', '' les fabes'' 
y ''la borona'' 
No se escucha el canto del gallo ni los ladridos del perro, ni el bulliciu de los ''guajes'' de la escuela cuando están en el recreo. 
Pero tu alma bulle en mi corazón, te quiero, tanto como te recuerdo.
Las bellezas de los montes que te abrazan, los prados sin ganados, medio abiertos. Guardo en lo intimo de mi alma aquellos bellos recuerdos, los amigos de la infancia, los amores que yo tuve, ¡los primeros!
Recuerdo el trabajo de la mina, el tesón, la constancia y la honradez de los mineros, por eso es tan grande mi amor por ti que pido descansar algún día en tu camposanto o cementerio.



Urbiés mi bella aldea,
donde el aire es mas puro
y la vide se recrea
mirando al valle profundo.
Por montañas coronada
y fértil vega a sus pies
de verdes prados rodeada,
ese es mi pueblo, Urbiés.
Al despertar el alba
en ese rincón de cielo,
todo es paz y dulce calma
bienestar y sosiego.
Los pájaros que son miles
con sus trinos te despiertan
y se bebe la alegría
al saludar al día
con la ventana abierta.
Es la aldea de mis sueños
de mis desvelos y afanes
eso eres tu Urbies,
siempre presente en mis planes.
Te llevo en el corazón
como una joya escondida
y eres tu la razón
que da sentido a mi vida.
Es tu suelo un rincón,
lleno de gratas sorpresas,
de la Brapía al Campón
recorriendo tus callejas,
se me ensancha el corazón
y embelesado me dejas.

Secundino 2010 (SEFER)


Refranes d'Agostu

  • Primer día d'agostu, primer día d'iviernu
  • N'agostu, fríu en cara
  • Agostio,sol y morenura y pelleyu requemáu
  • Agostu,tuesta la cara
  • Agostio,tou lo quema menos el mostiu
  • N'Agostu más val vinagre que mostu.
  • El pan y el neñu, n'agostu tienen fríu
  • Cuando nieva n'agostu, ye que albuerta l'iviernu.
  • El que n'agostu duerme velara n'avientu
  • Nin pollos ensin tocín, nin sermón ensin agustino
  • San Juan de les uves, que tarde vienes y pocu dures
  • Si llueve n´agostu, lliverá miel y buen mostu
  • N´agostu arder y´n setiembre beber
  • N´agostu val más lo que´l sol dexa que lo que l´agua cría
  • N´agostu ya tien que saber el ciegu si hai castañes o non
  • Nin n´agustu caminar nin n´avientu navegar
  • Agosto sicu, morgaces y cistu
  • Agostu lo trae, agostu lo lleva
  • Per les Nieves, rayaes o llenes
  • Per San Xusto y pastor les nueces tienen miyor sabor
  • Si per San Llorienzu llueve, gran provechu facer puede
  • San Llorienzo, agua, que´l maíz acanala
  • Per San Llorienzo cuelli l´oriegano
  • Per agostu, friu´n rostru
  • L´aire de San Bartuelu tira la espiga´n suelu
  • Desde la Virxen d´agostu a San Miguel, nun debiera llover
  • Por San Roque la avellana se recoge
  • El aire de San Bartuelu tira la´spiga´n suelo
  • Per San Agustín la vaca dai la mosca´l pollín
  • Por San Agustín, deixa a mosca al boy y veis al rocín
  • Non hay olla sin tocín nin sermón sin Agustín


Todos el refranero popular del Principado de Asturias en este enlace:


Castellano
  • Primer día de agosto, primer día de invierno
  • Por agosto, frío en el rostro
  • Agosto, sol y bronceado y pellejo requemado
  • Agosto, tuesta la cara
  • Agosto, todo lo quema menos el mustio
  • En Agosto más vale vinagre que mosto.
  • El pan y el niño, en agosto tienen frito
  • Cuando nieva en agosto, es que aborta el invierno.
  • Quien en agosto duerme, velara en noviembre
  • San Juan de las uves, que tarde vienes y poca duras
  • En agosto arder y en  septiembre beber
  • En agosto vale más lo que el sol deja,  que lo que el agua cría
  • En agosto  tiene que saber el ciego si ha castañas o no
  • Ni en agosto caminar ni en noviembre navegar
  • Agosto seco, morgaces y cesto
  • Agosto lo trae, agosto lo lleva
  • Por las Nieves, rayos de sol o llenas
  • Por San Justo y pastor las nueces tienen mejor  sabor
  • Si por San Lorenzo llueve, gran provecho hacer puede
  • San Lorenzo, agua, que el maíz acanala
  • Por San Lorenzo recoge el orégano
  • El aire de San Bartolo tira la espiga en suelo
  • Desde la Virgen de Agosto a San Miguel, no debería  llover
  • Por San Roque la avellana se recoge
  • Por San Agustín la vaca dada la mosca al pollino
  • Por San Agustín, deja l a mosca al buey y va  al rocín
  • No hay olla sin tocino ni sermón sin Agustín






14 los lugares que un visitante no se puede perder de la costa asturiana segun National Geographic

 

Estos  son 14 los lugares que un visitante no se puede perder en su reportaje AsturiaspPara la prestigiosa revista National Geographic No están todos, por supuesto. Para un asturiano faltarán, desde luego, muchos de los puntos más interesantes del litoral del Principado.

 

1. Mirador de Pimiango

Una espectacular foto aérea abre la selección desde el punto más oriental de Asturias, el mirador de Pimiango «indispensable para contemplar el faro atrapado entre un  mar de encinas, al borde de unos acantilados de vértigo».

2. Llanes
El casco antiguo y el puerto de Llanes son la segunda parada obligada, según la revista. La herencia medieval y el legado indiano son sus puntos fuertes.

3. Gulpiyuri
No podía faltar una de las playas más fotogénicas y originales de Asturias, rodeada por verdes prados en marea baja. También menciona los bufones de Pría en esta parada.

4. Ribadesella
La ciudad oriental con su famoso descenso figura, junto a la cueva de Tito Bustillo, entre los must de la revista.

5. La huella prehistórica
Las huellas de dinosaurios en las playas entre Ribadesella y Villaviciosa llaman sin duda la atención del turista. La recomendación del museo Jurásico con su original forma y espectaculares vistas no puede faltar.

6. Lastres
Para Lastres abundan los elogios, lo mismo que para Tazones, aunque hay una no tan pequeña confusión en el texto entre esta última localidad y Llanes.

 7. Gijón
La gran ciudad se topa en el camino del visitante como un punto de referencia que no se puede sortear. Recomienda la revista visitar las ruinas romanas, el barrio de Cimadevilla, la Universidad Laboral y, por supuesto, los bares, terrazas, sidrerías y merenderos de la villa de Jovellanos, una «ciudad caleidoscópica».

8. Cabo Peñas
Las espectaculares vistas del punto «más emblemático de la costa» asturiana, con su faro y sus «impresionantes» acantilados lo colocan como otra parada obligada en el camino.

9. Tesoros de Avilés
El Centro Niemeyer actúa como gancho de la cuna del Adelantado de la Florida para visitar un casco antiguo con «edificios de gran valor». También recomienda «A quien le guste el dulce, no podrá resistirse a probar el bollo de Pascua, un bizcocho mantecado, o las pumariegas de Avilés, unos pastelitos de almendra».

10. Costa del Nalón
Menos manido en las referencias viajeras es la recomendación de visitar lugares tan especiales como el playón de Bayas, los Quebrantos o el estuario del río, con mención especial a San Esteban de Pravia y San Juan de la Arena.

11. Cudillero
No podía faltar el que llama «anfiteatro de Asturias», desde luego, con sus pintorescas casas encaramadas al monte. El cabo Vidio es otra recomendación como «un lugar a la vez amable y esquivo».

12. Playas de occidente
Otra foto espectacular es el reclamo de las playas del Silencio o La Conchona, «una meca para fotógrafos y amantes de la naturaleza». La villa de Luarca también aparece en ese mapa particular.

13. Tapia y Barayo
La reserva de Barayo, con sus 2.500 hectáreas, sus dunas y marismas, son junto a Tapia de Casariego la penúltima parada del periplo.

14. Castropol
Es, según el reportaje, la «guinda del pastel» de un trayecto de extremo a extremo de la costa asturiana. «Castropol también ha sabido acomodarse al viajero actual con una excelente gama de alojamientos y restaurantes que ofrecen, por supuesto, ostras del Eo, cultivadas en la ría y que gozan de una gran fama», asegura.

 

https://www.lavozdeasturias.es/noticia/asturias/2021/07/08/14-puntos-imprescindibles-costa-asturiana-segun-national-geographic/00031625743804726123212.htm

Recorrido Magico por algunas cascadas de Asturias


N'Asturies cuntamos colos meyores escenarios para practicar senderismo y tou tipu de deportes de monte, tamién con paisaxes protexíos, parques naturales y nacionales y un gran númberu de rutes de monte y siendes. Pero nesta ocasión quixímos dar protagonismu a l'agua, otru de los elementos que siempres ta bien presente nesti territoriu.
Esta vegada convidámoste a percorrer con nós estes paraxes de gran guapura, onde l'agua lleva tol protagonismu. Te proponemos un percorríu máxicu por delles de les cascaes más guapes de la xeografía asturiana ¿Acompáñesnos?

 

Cascada de Xurbeo

Si lo que buscas es una ruta corta, fácil, rodeada de bonitos paisajes y con una de las cascadas más bellas de Asturias, te aconsejamos que te acerques al concejo de Aller para contemplar la Cascada de Xurbeo. Para llegar a este imponente salto de agua, simplemente tendremos que empezar la ruta que parte desde la localidad de Murias, allí encontraremos un cartel indicativo que nos señala el comienzo de la ruta que nos conducirá al Cauce del Río Negro. Después siguiendo la senda, entre bosques autóctonos y después de andar apenas 1 km, comenzaremos a escuchar el fragor de esta cascada. Un salto de agua casi hipnótico que se precipita desde unos 20 metros de altura y que podremos observar más de cerca y con seguridad a través de un cómodo puente de madera.

 

Cascada de Guanga

Esta cascada es la evidencia de que a veces no hace falta viajar muy lejos para encontrar auténticos tesoros de la naturaleza. Y es que esta ruta a las Cascadas de Guanga o Buanga, de apenas 3,5 km (ida y vuelta), nos conducirá hasta uno de los saltos de agua más cercanos a Oviedo y que se encuentra cerca de la Senda del Oso. El inicio y el final de esta ruta lo encontramos en San Andrés de Trubia, a la entrada de este pueblo dejaremos aparcado el coche y cerca de él encontraremos el antiguo lavadero, lugar por el que comienza esta ruta. Un recorrido breve, pero con bastante pendiente, así que también resultará intenso, pero lo podremos realizar con conocimientos básicos de senderismo, teniendo especial cuidado de no resbalar por la humedad y sin salirse del sendero señalizado. Entre castañares, abedules, fallas y avellanos, accederemos por esta senda a las ruinas del molin una vez las pasemos nos encontraremos la gran cascada que se desprende de la roca con varios chorros que se precipitan sobre el entorno. Un lugar mágico en el que el sonido del agua es el gran protagonista.

Cascada de Seimeira

Esta ruta de unos 3,5 km que transcurre entre entre las localidades de Santalla/Santa Eulalia de Oscos y Pumares, nos llevará por un camino a pie de río y entre abundante vegetación a otra cascada de gran belleza: la Cascada de Seimeira. Pero por el camino también nos toparemos con el abandonado pueblo de A Ancadeira por el que cruzaremos o el Valle del Desterrado con historia incluida que podremos conocer en plena ruta. Y como sorpresa final la Cascada de Seimeira, un salto de agua de 20 o 30 metros de altura que se precipita sobre la roca. Todo un espectáculo de la naturaleza digno de contemplar.

La Cascada de la Salgueira

En plena Reserva de la Biosfera de Asturias de Oscos-Eo y en plena ruta del Agua en Taramundi podremos encontrar esta bonita cascada tan representativa del occidente asturiano. Para llegar a ella solo tendremos que realizar un cómodo recorrido circular de poco más de 13 km, en el que además seremos testigos de la importancia del aprovechamiento hidráulico, también disfrutaremos de frondosos bosques de castaños y robles que acompaña esta ruta y de preciosas cascadas como la de Salgueira. La de Salgueira en concreto, es una caída de agua de unos 50 metros que no te dejará indiferente. Después de refrescarte un rato, podrás seguir la ruta hacia el pintoresco pueblo de Esquios y después aún te quedarán dos aldeas de ensueño más antes de terminar: As Veigas y Os Teixois.

 

Cascada Tabayón de Mongayo

En pleno Parque Natural de Redes y próximo al pueblo de Tarna (concejo de Caso), encontraremos esta ruta circular de 11,7 km que nos conducirá hasta esta otra cascada. Una ruta que iniciaremos desde el mismo pueblo de Tarma y que recorreremos disfrutando de bonitos bosques de hayas, abedules o robles centenarios y hasta llegar a los pies de este imponente salto de agua de 60 metros de altura, que encontraremos en medio de la montaña.

Cascadas de Oneta

Estas cascadas las encontraremos en el concejo de Villayón, otro mágico rincón del occidente asturiano. Para llegar a ellas partiremos desde el extremo sudoeste de la localidad de Oneta. Un paseo de 1,5 km que nos llevará hasta las cascadas del mismo nombre situadas muy cerca del pueblo y que están compuestas por un conjunto de tres saltos de agua escalonados en pocos metros y que dibujan un paisaje de pozas y de vegetación. El primero de ellos y sin duda el más imponente es de la cascada de Firbia, por debajo de ella encontraremos dos cascadas de menor altura pero igual de bellas que son: la Ulloa y la Maseirua.


Detalles a tener en cuenta si vas a veranear en Asturias

Si bien los asturianos apreciamos a los turistas, aconsejamos simplemente seguir estas normas básicas de comportamiento para disfrutar del paraíso natural:

1. No digas que se está bien con el fresquito. Si tú, español al sur del Negrón, has tenido la suerte de disfrutar de esas estaciones conocidas como primavera y verano, no le menciones a un asturiano el alivio que supone ir a un sitio en el que no para de llover y hace fresco en agosto. No encontrarás comprensión en la mirada de tu interlocutor, sino odio acumulado por once meses y medio en remojo.

2. Si, por el contrario, no haces más que quejarte del tiempo, tampoco hallarás empatía. El orbayu asturiano es como los hermanos: si es sangre de tu sangre, hay libertad para meterse con él, si no, te aguantas. A ver si te crees que el “verde lujurioso” de nuestras montañas es gratuito.

3. En Asturias, como en todo el norte y, en general, los sitios donde el tiempo es gris, se come mucho. Dicho esto, plantéate cuando veas en la carta el Menú Autóctono el hecho de que la fabada era un plato que se comía antes de ir a trabajar la tierra, y después calcula si el día tiene suficientes horas para quemar ese potaje, los escalopines al cabrales y el arroz con leche que te oferta el restaurante en cuestión. Si no te salen las cuentas, cíñete a un plato. Tus compañeros de viaje te lo agradecerán.

4. Llamar a las fabas “alubias” es motivo de expulsión urgente de la comunidad autónoma.

5. Un cachopo tampoco es un San Jacobo, sino una gloria culinaria que parece la pesadilla de los veganos pero que, en el fondo, es la mayor delicia cárnica del universo, con ternera rellena de jamón y queso y bien rebozada. La mayoría de los asturianos piden el cachopo para compartir aunque te hagan creer que son raciones individuales. Así que no vayas tú, de subpajariano y gallu, y pretendas comerte uno sólo.

6. Un gallu asturiano ye uno que va de grandón y no llega a chachi, que se decía antes. Un presumido. Un fanfarrón. Un gallu, vamos.

7. Hablando de gallos, ¿habéis oído hablar de las sendas y las rutas? Tenemos muchas: la senda del Oso, la ruta de las Xanas, el Cares… Están señalizadas por varios motivos. Uno de ellos, que todos los veranos hay que rescatar a varios subpajarianos que creen que el camino es meramente orientativo y acaban perdidos por el monte. Si no lo digo por nosotros, sino por vuestro bien, que los helicópteros se cotizan caros hoy en día.

8. Sí, sabemos que nuestro himno es la canción de los borrachos y no nos importa, porque sobrios o brios lo entonamos con el corazón. Para chulos nosotros, que ahí estaban las peticiones multitudinarias (y algo adolescentes, lo confesamos) de hace unos años que pretendían cambiar ese himno ya universal por una canción de Melendi, la que dice “tenemos los cojones de un tamaño que va acorde con el de nuestro corazón”. Melendi pasando por encima del poema de Pedro Garfias que musicalizó Víctor Manuel en su “Asturias, si yo pudiera…” con voz entrecortada. Sí, Melendi, el que hizo volver al avión transoceánico tras montarse una juerga en primera clase. Sí, Melendi, el que ahora le ha dado nombre a otra aeronave. El mismo.

9. Hablando de Melendi, últimamente tenemos una cantidad de cromos de asturianos ilustres que no nos caben en la cartera. Menciónalos y gánate un culín de sidra. Ahí está Fernando Alonso, que hizo que nos bañásemos de felicidad en la fuente de Oviedo cuando ganó el primer campeonato de Fórmula 1, a pesar de que la mayoría de los asturianos no hubiésemos visto carreras de coches en nuestras vidas. También están los futbolistas: VillaVillaMaravilla, Cazorlita, Mata, Adri y Michu. Todos asturianos. Y la reina, claro. Atrás quedan los tiempos en los que sólo se nos conocía por ser la mitad de Amistades Peligrosas gracias a Cristina del Valle.

10. En Asturias hay un millón de habitantes. No, no conozco a Fernando Alonso.

11. De hecho hemos visto más veces a Woody Allen atravesado por Asturias que al piloto.

12. Y una vez nos despertamos con Brad Pitt paseando por Avilés. Asturias mola.

13. La otra mitad del dúo que amenazaba con meternos mano era gallega, Alberto Comesaña. Como reza el dicho, “gallegos y asturianos, primos hermanos”. Los norteños lo sabemos, los de las compañías de transporte no lo deben tener tan claro a juzgar por los años de vida que se pierden intentando ir de Oviedo a Santiago de Compostela. Si el tiempo es una conversación tremendamente socorrida por esos lares, las comunicaciones componen la otra. Moraleja: coche.

14. No, nuestro acento no es gallego. No, no intentes imitarlo, nunca sale.

15. No hay pueblo más nacionalista en España que el asturiano, aunque se crea otra cosa. Pon la tele, un evento deportivo cualquiera. ¿Ves una bandera azul con una cruz amarilla en el medio? ¿A que sí? Cualquier manifestación, habitación de estudiante Erasmus o celebración que se precie tiene que contener esa estampa. Ya sabéis el otro dicho: “Asturias es España, y lo demás tierra conquistada”.

16. Por lo visto la conquistó el rey Pelayo a pedradas. O no, la verdad es que nos da igual. La leyenda urbana nos encanta y que no venga nadie a tirarla por tierra. Tenemos fama (injusta) de brutos, pero fue el italiano el que le rompió la nariz a Luis Enrique y no al revés.

17. Las fiestas de prao son la celebración asturiana del verano por excelencia. Como su propio nombre indica, tienen lugar en un prao (mucho césped junto) al que la gente va con comida de toda la vida (carne empanada, tortilla, bocadillos…), sidra y no, nada de fabada. Qué manía.

18. Hablando de la sidra, varios apuntes.

·         Beberte una botella de sidra y seguir en pie no te hace un superhombre, sino normal. La sidra se bebe básicamente por botellas.
·         Con la sidra se come. Conviene no tomarla sola porque después de un rato se sube a la cabeza y, otra pieza de información importante, la sidra da la peor resaca de la historia del Principado.
·         La sidra se mea. Si no sale de tu organismo en un tiempo razonable, échate a temblar.
·         La sidra no se mezcla. Ver el punto de la resaca y sumarlo a todos los licores que vas a tomar tras acabar el zumo de manzana con alcohol. ¿A que ya no estamos en edad?
·         La sidra se escancia, no se tira. Es decir, si no eres capaz de romperla como Dios manda (y no sólo los subpajarianos son culpables de esto), es mejor usar tapones de ayuda o, en su defecto, a Isidrín. Que no te dé vergüenza, que no pasa nada.
·         La sidra se sirve en culines, no copas ni pintas. El propósito es que te lo bebas todo nada más esté en el vaso. Si pretendes tomarla a sorbitos, pide vino.
·         Que no te engañen, como pasa en la capital (de la tierra conquistada). Una botella de sidra de tres euros es cara.
·         Y NO, la sidra no es sidriña. Nunca.

19. Tenemos las playas más bonitas del mundo, tal cual. Que no podamos disfrutarlas mucho es otro asunto. Por eso, cuando hace sol corremos al litoral a embadurnarnos de arena y bañarnos en el agua. El Cantábrico no está frío. El mar en Escocia está frío. Las Rías Altas gallegas están frías. El Cantábrico es sopa mediterránea al lado de ambos.

20. El asturiano en el agua te pedirá que “no le chisques” y te sugerirá que, para quedar de noche a tomar algo, te pases por su casa “y le piques”. No te está proponiendo planes sexuales norteños. Te amenaza con que no le salpiques y te sugiere que, cuando estés listo, llames al timbre de su hogar. Te gustaba más la opción enigmática, ¿a que sí?


21. Y seamos católicos, judíos, ateos o musulmanes, la Santina está por encima de todo y cuida de nosotros en la carretera. Meterse con Covadonga también tiene peligro de expulsión del Reino.

De turismo por les cuenques

  LA VOZ DE ASTURIAS
Hubo un tiempo en que el carbón teñía las cuencas mineras, un tiempo en el que el polvo negro y fino impedía ver muchas de las maravillas que en forma de iglesia, torre, castillo, casa, palacio o paisaje se escondían en las comarcas del Nalón y del Caudal. Hoy se puede decir que las cuencas son BICs y monumentales y es que ocho de los diez concejos de estas zonas cuentan con elementos declarados Bien de Interés Cultural o Monumento Natural. En total, se contabilizan en la actualidad 42 protecciones, de las cuáles una veintena se declararon en la década de los 90 y otras 14 desde el año 2000. A día de hoy, la Dirección General de Patrimonio del Principado tiene otros tres expedientes en marcha de elementos de las cuencas que se considera son dignos de protección.Las figuras de protección, tanto Bien de Interés Cultural como Monumento Natural, suponen un importante reconocimiento puesto que sólo se catalogan así los bienes más relevantes del Patrimonio Cultural, además de estar en un régimen de protección y conservación elevado para garantizar su preservación en el tiempo. Pero también conlleva ganar en interés turístico, y es que estos bienes atraen en muchos casos el interés de los visitantes de las cuencas, que se rinden por centenares ante maravillas como la Ermita de Santa Cristina de Lena u otros elementos del patrimonio minero, como puede ser el pozo San Luis de La Nueva.Sin duda, la joya de la corona de las comarcas mineras es la Ermita de Santa Cristina de Lena, que fue declarada BIC un 24 de agosto de 1885, cuando las publicaciones aún se hacían en Gaceta. Unos meses antes se había aplicado la misma declaración a la Iglesia de San Miguel de Lillo, a la Iglesia de Santa María del Naranco o a la Colegiata de Nuestra Señora de Covadonga, en el ámbito regional, un ámbito en el que el primer Bien de Interés Cultural fue la Torre del Castillo de Llanes, cuya declaración se publicó en el citado medio el 13 de noviembre de 1876. Pero, volviendo a las cuencas, el podio de BICs más antiguos se completa con la iglesia de Santa Eulalia de Ujo (Mieres), declarada en junio de 1923 y la Iglesia Parroquial de San Juan de Llamas (Aller) en marzo de 1963.El concejo allerano es, precisamente, el primero que tuvo un mayor número de bienes de interés declarados. A la Iglesia de San Juan de Llamas (1963) se sumaron la Iglesia de Santibáñez de la Fuente del Río Mera (1972), la Iglesia Parroquial de San Féliz de El Pino (1973), el Castillo de Soto y entorno (1975) y la Iglesia de San Vicente de Serrapio (1983). En la actualidad, este concejo tiene en tramitación la declaración del Campo de la Iglesia vinculado a la Iglesia de San Juan de Santibáñez, cuyo expediente se incoó en septiembre de 2014. Además, Aller estará afectado también por la declaración de La Carisa y es que, según han explicado fuentes de la Consejería de Educación y Cultura, en la actualidad está incoado el expediente de la Ruta de la Plata, expediente que se ampliará para incluir La Carisa, que también coge territorio del vecino concejo de Lena. Por otro lado, el municipio de Aller cuenta con dos elementos catalogados como Monumento Natural: el tejo de Santibáñez de la Fuente (1995) y las Foces de El Pino (2001).En número de BICs gana Mieres. Este concejo tiene nueve elementos catalogados y uno en tramitación. Se trata del Poblado Minero de Bustiello. El marzo de este mismo año, el Consejo de Patrimonio Cultural de Asturias autorizaba iniciar los trámites, aunque por el momento no se ha incoado el expediente para que el conjunto sea Bien de Interés Cultural. Por tanto, el último BIC que ha conseguido el municipio mierense fue el Pozo Santa Bárbara, a principios de 2010. Es decir, casi 90 años después de la declaración como BIC de la Iglesia de Santa Eulalia de Ujo (1923). Fue en 1995 cuando este concejo de la comarca del Caudal consiguió la mayoría de sus BICs. En el mismo mes de marzo de ese año se catalogó como tal el Palacio del Valletu, en Valdecuna; el Palacio del Vizconde de Heredia (Villarejo), el Palacio de Abajo, en Cenera; el Palacio de Arriba, en Cenera; la Casa Duró, en Mieres; y el Santuario de los Mártires Cosme y Damián, en Insierto. El Palacio del Marqués de Camposagrado, en Mieres, consiguió la declaración a mediados de 2004.El municipio cabecera de la comarca del Nalón, Langreo, es el siguiente que cuenta con más elementos en el listado de BICs de las cuencas. Al igual que Mieres, la mayoría se declararon en el año 1995: la Torre de La Quintana y la casa anexa; la Iglesia de San Esteban; el Asilo Hogar Virgen de El Carbayo y Capilla; y la Casa de los García Bernardo, todos ellos en Ciaño. De ese mismo año son también el Palacio de Camposagrado y la Torre de Villa, en Riaño. Tres años antes se había declarado la Ermita de Nuestra Señora del Carbayo, y ya en marzo de 2013 se catalogó como Bien de Interés Cultural el Pozo San Luis de La Nueva, que por estar enmarcado en el Ecomuseo del Valle de Samuño recibe miles de visitantes al cabo del año.Como se decía anteriormente, Lena es el municipio con el primer Bien de Interés Cultural declarado de las cuencas: la Ermita de Santa Cristina de Lena (1885), que un siglo después de su catalogación como BIC fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, siendo el único con tal referencia en las cuencas; y en 2009 se incluyó el entorno de protección de la iglesia también como BIC. La Iglesia de San Martino de Villallana entró en el listado en febrero de 1982, y en 2006 lo hizo la Casa de Vital Aza, en Pola de Lena; y la Casa Rectoral, Capilla y Puente, de la localidad lenense de Puente de Los Fierros.Morcín es el concejo que tiene el cuarto BIC más antiguo de las cuencas. Se trata de la Torre de Peñerudes, que fue declarada en marzo de 1965. En la década de los 90 se incluyó en el listado la Ermita de La Magdalena y la Ermita de Santiago, en El Monsacro (1992) y, posteriormente, en 2013 el Abrigo de Entrefoces y el Entorno de Protección de La Cueva de Entrefoces, en La Foz.Los tres concejos del Alto Nalón se reparten los cinco BICs que completan el listado y los tres elementos que son Monumento Natural. Dos y dos tiene el municipio de Caso. En 2006 y 2014, respectivamente, entraban en la lista de Bienes de Interés Cultural la Iglesia de Santa María de Tanes y la Iglesia de Santa Cruz La Real de Caleao; y en 2003 los monumentos naturales Cueva Deboyu y el Tabayón de Mongayo.El municipio lavianés logró sus tres BICs entre abril de 1994 y marzo de 1995, periodo en el que se declaró El Torreón de El Condado, la Iglesia de San Nicolás de Villoria y la Casona de Los Menéndez, en La Aldea.Por último, Sobrescobio cuenta con el Monumento Natural de la Ruta del Alba, que fue declarado en 2001 y es uno de los 39 que están distribuidos por la geografía asturiana y uno de los cinco que tienen las comarcas mineras.

Las mejores playas para bucear en Asturias

Adrenalina, sol y playa. Para muchos una combinación perfecta de emociones. Las actividades acuáticas son una divertida manera de combatir el calor del verano y el Principado cuenta con privilegiados enclaves para llevarlas a cabo, entre ellas el buceo. El mar cantábrico encierra en su seno magníficos rincones para sumergirse en las profundidades marinas y descubrir su fondo en todo su esplendor, por lo que aquí van algunas recomendaciones dentro de la comunidad.


Playa del Silencio (Cudillero)

Se trata de una zona submarina de difícil acceso, ya que solo puede realizarse desde el propio arenal, considerado por muchos como uno de los más bonitos de toda la región. Para adentrarse en las profundidades y asistir al espectáculo que se extiende en el fondo marino, se debe tener en cuenta que hay que descender bastantes peldaños de piedras, por lo que el peso del equipo de submarinismo puede suponer que más de uno decida echarse atrás.  La vegetación es uno de los mayores atractivos de este escondrijo subacuático, haciendo que todas las dificultades que reviste llegar hasta este punto merezcan la pena.

 

Playa de Oleiros, en Cudillero 

Próxima también al pueblo de Salamir y a un área recreativa, es una maravillosa ensenada natural en forma de concha, con cantos rodados y una arena tostada que contrasta con sus cristalinas aguas color turquesa. Con el encanto añadido de una desembocadura fluvial, es como perderse en medio del paraíso. Aunque la bajada no es del todo accesible merece la pena el esfuerzo para sumergirse en sus aguas tranquilas y cristalinas, dignas de postal.

 

Cañones de Oviñana, Cudillero 

Cerca del Faro de Video está uno de los puntos de buceo más populares del occidente asturiano. El punto desde el que se puede comenzar la inmersión es el propio puerto de Oviñana, desde donde una cuesta marca la zona donde se puede entrar caminando al mar. Moverse por los pasillos de este lugar permite descubrir una gran variedad de fauna marina, como las esponjas, sargos, moluscos, o lubinas, sin olvidar la flora que se muestra como un espléndido bosque de algas.

 

Playa de Merón, en Villaviciosa 

Recóndita y flanqueada por pedreros, es muy tranquila y perfecta para la pesca y el buceo. En plena marina de Villaviciosa, Merón, con su arena tostada y su estilo de cala asturiana, es un sitio más que idóneo para encontrar fósiles y alguna que otra sorpresa jurásica.

 

Cabo Peñas, Gozon 

El buceo en el Cabo Peñas tan solo puede realizarse contadas veces al año y siempre a bordo de una embarcación. Situado en la mancomunidad homónima, formada por los concejos de Gozón y Carreño, es uno de los parajes más increíbles de Asturias, y no menos son los restos que se esconden bajo sus aguas. Debido al estado salvaje que muestra el mar en este punto, el hecho de poder bucear en este enclave ya es un logro, por la exclusividad que el Cantábrico otorga a los afortunados submarinistas que disfruten de esta zona privilegiada.

 

Playa de Quintana o Plumineru (Valdés).

La soledad del paraje invita al solaz, a la pesca, a la serenidad total. Se llega fácilmente desde la localidad de Quintana, aunque hay que hacerlo a pie. Es un alargado y estrecho pedrero de cantos rodados, encajado entre acantilados y típico de la costa occidental asturiana.

 

Playa de Porcía. El Franco.

Tiene fama de ser una de las más bellas del occidente asturiano. Jalonada por islas, con su estuario, marismas y pequeñas dunas, es refugio de aves migratorias y tiene un enorme valor paisajístico y natural, lo que le confiere especial encanto para bañistas y buceadores. Al ser semiurbana, es muy cómoda para los amantes de la playa.

 

Playa de Pormenande, en El Franco 

La playa de Pormenande es una pequeña cala de gran belleza, de menos de 200 metros de longitud y formada por bolos y grava. A pesar de ser pedregosa es muy segura, con oleaje moderado y protegida del viento. Destaca en ella a su derecha el islote El Rego, al que se puede acceder desde la playa por un pequeño tómbolo.

 

Playa Mexota, Tapia de Casariego

Es una de las joyas del occidente asturiano, un tesoro a buen recaudo de inmenso valor natural, en el que destaca el paisaje rocoso que se funde en el mar, la fina arena, las aguas cristalinas y los poderosos acantilados que la rodean…Ideal para perderse o para encontrarse.

 

Playa de Pantorga, en Tapia de Casariego 

Justo a la izquierda de esta playa penetran en el mar tres islotes consecutivos que llevan por nombre las Pantorgas. Estas hermosas formaciones rocosas trazan el límite del arenal y también sirven para darle nombre. Esta cala, que queda prácticamente cubierta en pleamar, está formada por cantos rodados y arena tostada oscura. Es semiurbana y muy segura para el baño, cuenta con buenos accesos y se ha convertido en un lugar idóneo para practicar pesca deportiva, windsurf o buceo. Entre los islotes se han descubierto especies protegidas singulares de esta zona.

Como se fai el Quesu d'Urbiés

Llograse de lleche crudo y entero de vaca. Asitiar en recipientes de boca ancha, d'unos diez llitros de capacidá y déxase en reposu, ensin añedir cuayo nin formientu.
Trescurríu un día retírase, con muncho curiáu, la nata, capa de grasa que llexa na superficie de la lleche y que se va emplegar na ellaboración de mantequilla o pa otros usos. Esti procesu repitir mientres cuatro o cinco díes. La lleche vase coagulando amodo de forma natural por acción de los mesmos microorganismos que la lleche yá contien.
La cuayada ruémpese, estrayer el sueru y ponse nunes bolses de filo a esmucir nun sitiu frescu y ventilado.
Al cabu de, aprosimao, una selmana toma la masa yá seco y asítiase nun recipiente de madera denomináu bacica y cúbrese con una gasa pa protexela de los insectos. En díes socesivos van añediéndose nueves cuayaes a esta bacica, entemeciendo y amasando bien pa llograr una masa uniforme. A la fin de cada unu de los agregos, la masa vuelve cubrir cola gasa y acútase.
Cuando s'algamaron los trés cuartes partes de la capacidá de la bacica añede la sal y amásase y amiestu bien empecipiándose'l procesu de madurecíu del quesu. Hai ellaboradores que realicen en saláu directamente na lleche de primeres del procesu.
El procesu de maduración dura ente seis y nueve meses y el  quesu permanez na bacica, remover cada diez o quince díes y de esta forma consiguir que maureza tou coles mesmes. Esto evita que se forme corteza y que los microorganismos que se depositen na superficie del quesu incorporar a la masa.
Al nun contener apenes grasa'l quesu non amarillea y pocu apoco va faciéndose cada vez más pastosu y d'aspeutu cada vez más nidiu de la que se va acentuando'l sabor. Tamién mientres esti procesu produz la degradación y destrucción de les proteínes de la lleche y que prácticamente nun esisten nesti quesu.
A la fin d'estos 6-9 meses el quesu va tar llistu. Cuanto más se tarde en consumir  va tener un  sabor más fuerte o picante.


Castellano
Se obtiene de leche cruda y entera de vaca. Se coloca en recipientes de boca ancha, de unos diez litros de capacidad y se deja en reposo, sin añadirle cuajo ni fermento.
Transcurrido un día se retira, con mucho cuidado, la nata, capa de grasa que flota en la superficie de la leche y que se empleará en la elaboración de mantequilla o para otros usos. Este proceso se repite  durante cuatro o cinco días. La leche se va coagulando lentamente de forma natural por acción de los propios microorganismos que la leche ya contiene.
La cuajada se rompe, se le extrae el suero y se pone en unas bolsas de hilo a escurrir en un sitio fresco y ventilado.
Al cabo de, aproximadamente, una semana se toma la masa ya seca y se coloca en un recipiente de madera denominado artesa y se cubre con una gasa para protegerla de los insectos. En días sucesivos se van añadiendo nuevas cuajadas a esta artesa, mezclando y amasando bien para lograr una masa uniforme. Al final de cada uno de los añadidos, la masa se vuelve a cubrir con la gasa y se reserva.
Cuando se han alcanzado las tres cuartas partes de la capacidad de la artesa se añade la sal y se amasa y mezcla bien iniciándose el proceso de madurado del queso. Hay elaboradores que realizan en salado directamente en la leche al principio del proceso.
El proceso de maduración dura entre seis y nueve meses y  el queso permanece en la artesa, removiéndolo cada diez o quince días y de esta forma conseguir que madure todo al mismo tiempo. Esto evita que se forme corteza y que los microorganismos que se depositan en la superficie del queso se incorporen a la masa.
Al no contener apenas grasa el queso no amarillea y poco apoco se va haciendo cada vez más pastoso y de aspecto cada vez más suave al tiempo que se va acentuando el sabor. También durante este proceso se produce la degradación y destrucción de las proteínas de la leche y que prácticamente no existen en este queso.
Al final de estos 6-9 meses el queso estará listo. Cuanto más se tarde en consumir  tendrá  un sabor más fuerte o picante.