ha visitado tantas veces Asturias y ha participado en tantos actos que Pepe Sierra, quien fuera el primer alcalde democrático de Grado, y que permanecería en el cargo durante 23 años, le recordaba este sábado en el Pozu Fortuna, en el Valle de Turón, que había llegado a hablar hasta en una iglesia. "Pero ningún templo tiene la dignidad del Pozu Fortuna", apostillaba Martín-Pallín. Ellos dos y Laura González, histórica y querida militante de la izquierda asturiana, luchadora desde la calle hasta el parlamento europeo pasando por la Junta General del Principado, de la que fue la primera presidenta mujer, han sidogalardonados este año en los premios Pozu Fortuna
Recogieron sus premios un sábado de cielo plomizo, a veces lluvioso, frío, en las entrañas del valle mierense. Una meteorología que acompañaba al sentimiento que produce asomarse al pozo al que fueron arrojadas entre 300 y 400 personas asesinadas por el franquismo. El Pozu Fortuna es desde el pasado martes, cuando lo aprobó el Consejo de Gobierno del Principado, lugar de memoria democrática. Lo es oficialmente, pero ya lo era para todos los que en Asturias defienden y luchan por la democracia. En la memoria estaban este sábado muchos de ellos. Laura González citó a Anita Sirgo, Manolín el de Llorío, Vicente Gutiérrez Solís y Horacio Fernández Inguanzo, pero también a su abuelo Ángel, a quien aún confía en encontrar, tal vez entre los restos de la fosa común de La Lloba, en Castrillón.

Martín-Pallín recoge el galardón de manos de Ovidio Zapico, en presencia de Manuel Ángel Álvarez, alcalde de Mieres, a la izquierda; Antonio Suárez Marcos, de la Asociación Pozu Fortuna y la presentadora del acto, la periodista María Luengo / D. O.
https://www.lne.es/cuencas/2026/10/17/martin-pallin-templo-dignidad-pozu-135451370.html