Madre
Hay solo una
persona que nos mira siempre con los mismos ojos. Para ella siempre somos los
más talentosos, los más inteligentes, los más guapos... Carentes de defectos.
Cuando no tenía a quien acudir, sabia que podía
contar contigo. Cuando todos los caminos se cerraban, tu puerta era la única
siempre abierta.
Gracias por tu amor, paciencia y comprensión.
Gracias por traerme al mundo y luchar por hacerme
una persona de bien. Gracias por hacerme comprender que el amor verdadero es
ese que se entrega sin esperar nada a cambio. Sin ti no sería quien soy hoy.
Aunque no estés a mi lado siempre te tengo
presente, eres lo que más quiero en este mundo inevitablemente y sin quererlo,
es ese amor que nace de lo más profundo y arrasa con todo
“Mientras mi
corazón siga guardando su recuerdo, nunca podre decirte adiós”